LIMITES CARA A CARA
Dr. Henry Cloud / Dr. John Townsend
UTILICE LA FÓRMULA: <<“Cuando haces "A" yo me siento "B”>>
Uno de los ingredientes más
poderosos y efectivos de una buena confrontación es explicarle a alguien cómo
influyen en usted sus actitudes o acciones <<Cuando tú haces ”A” yo me
siento “B”>>. En otras palabras usted le muestra cómo afecta sus
emociones lo que la otra persona hace.
Este ingrediente también es muy
importante debido a que evita la culpa y el ataque. Decir lo que siente
describe su realidad interior, de la cuál puede no ser consciente la otra
persona. Esto es lo contrario de tener un “manojo” de culpas, en donde una de
las partes repasa la lista de todas las infracciones de la otra persona.
Cuando sus sentimientos entren a
jugar en la conversación, tenga presentes los siguientes consejos:
- Concéntrese en los sentimientos, no en los pensamientos: exprese con claridad sus sentimientos, no sus pensamientos. Por ejemplo <cuando niegas lo que te digo, siento que no debo decirte nada más>. Sería mejor decir: “Cuando niegas lo que te digo, me siento herido y desvinculado de ti”.
- Identifique sus sentimientos: tiene que hacer esfuerzos por identificar cuál es el sentimiento que tiene: tristeza, enojo, frustración, miedo, dolor. Un error que cometen muchos es identificar los sentimientos de enojo con sentimientos de dolor. A veces lo hacen para evitar enfrentar su propio contenido de agresividad. Otras veces porque se identifican como víctimas y temen que si se enojan pueden provocar que otros los hieran.
- Ajústese a su experiencia: esto significa que no asuma lo que la otra persona está haciendo, recuerde que lo que usted ve o siente que hace la otra persona es su percepción. Lo que significa es que se enfoque en expresar su propio sentir, esto evita que la otra persona se sienta amenazada y que le está echando la culpa, por tanto pueda ponerse a la defensiva y cerrarse al diálogo.
- Evite la fórmula “me haces sentir…”: aunque es cierto que la otra persona influye en sus emociones, hágale saber que se trata de su reacción a ella y no de su poder y control sobre usted. Evitar este tipo de formulación culposa impide que reaccione como si lo estuvieran acusando. En lugar de decir “me haces sentir frustrado(a)” mejor diga “cuando llegas tarde constantemente me siento frustrado(a) e insignificante”.
- Su parte de los sentimientos: sus emociones le pertenecen y quizá cuando está hipersensible deba admitirlo, para que no caiga todo el peso sobre la otra parte. Recuerde, usted no está achacando una culpa tanto como abriendo una ventana a su corazón para que la otra persona pueda volver a estar dentro de su mundo.
- Sea específico(a): identifique la conducta o actitud específica, para que la otra parte le comprenda de qué le está hablando. Bríndele una descripción de lo que dijo o hizo exactamente, o del tono de voz que utilizó, para que pueda tener un cuadro de la situación.
Decir
<<Cuando tú haces “A” yo me siento “B”>> es en esencia, no sólo una
manera de confrontar, sino también de extenderle la mano a la otra persona.
Las relaciones como las
confrontaciones tiene como un actor preponderante “la percepción”, es decir, la
forma en que vemos y sentimos con respecto a una persona o situación. Aclarar
nuestro sentir al momento de confrontar, como bien lo dijo el Dr. Cloud, evita
que lleguemos a la conversación llenos de prejuicios, asumiendo cosas o
situaciones que tal vez no son como las vemos y exagerarlas sólo provoca
empeorar muchas veces la situación.

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