LIMITES CARA A CARA
Dr. Henry Cloud / Dr. John Townsend
POR QUÉ ESA
CONVERSACIÓN TAN DIFÍCIL (PARTE 1)
El diálogo puede cambiar su vida
La persona que en una relación
tiene el problema, con frecuencia no asume responsabilidad por éste. Pero hay
buenas noticias todavía. Aunque la persona que tiene el problema puede estar
eludiendo la responsabilidad, aquella a la cual el problema afecta también
puede cambiar las cosas. Usted puede ser quien tenga la motivación, vea el
problema y trate de hacer algo al respecto. De hecho puede estar sintiendo más
pena e incomodidad que la otra persona.
Usted necesita una manera amable
y a la vez honesta y eficaz de
confrontar a alguien en su vida. Es posible desarrollar las habilidades y
herramientas de una buena confrontación.
Un límite es la frontera de su
propiedad personal. Define quién es usted y dónde termina, y dónde comienzan
los demás. Se refiere a la verdad, a la realidad, a lo que existe. Cuando confronta
a alguien acerca de un problema, está delimitando un límite.
Los límites ayudan a definir
quienes somos en nuestras relaciones. Cuando sabemos qué queremos y que no
queremos, es decir a favor y en contra de qué estamos. Las personas que cuentan
con buenos límites son claras en cuanto a sus opiniones, creencias y actitudes.
Las personas sin fronteras claras no están seguras de sus opiniones,
sentimientos y creencias. Las demandas de los otros las controlan fácilmente
porque se sienten inseguras de sí mismas cuando necesitan establecer su
posición.
Las fronteras protegen nuestra
integridad, nuestros valores, sentimientos, energía y actitudes.
La Charla
La última vez que alguien le
dijo: <<necesito hablar contigo>>, ¿cómo se sintió?. Pensó: ¡quizá
quiera decirme cuánto me aprecia!. O más probablemente pensó: Estoy en problemas
(“me va a dejar”, “me va a despedir”, “alguien murió”…) cuando esto pasa muchas
veces se dispara la ansiedad.
Muchos viven en lo que respecta a
las relaciones, en dos mundos. En uno sostienen conversaciones amistosas en las
cuales evitan todo desacuerdo; en el otro sostienen conversaciones cruciales de
tipo conflictivo que desgarran todo y a todos.
Las conversaciones funcionan
mejor cuando a cada persona le interesa el bien de la otra y se dicen la
verdad.
Beneficios de una buena
conversación
Una buena confrontación puede preservar
una relación: “más confiable es el amigo que hiere que el enemigo que besa”
(Proverbios 27:6).
El grado en el cual ambas partes
de una relación son capaces de plantear y resolver sus problemas es un indicio
clave de la salud de dicha relación. Una relación que fija límites es, en sí y
por sí, una conexión.
La confrontación nos da PODER, la
capacidad de escoger opciones y de hacer cambios en nuestras relaciones. Cuando
estamos inmersos en una relación difícil y persistente, generalmente no sabemos
cómo abordarlo y mucho menos resolverlo. Esta sensación de impotencia a menudo
se traduce en resignación y pasividad.
Aunque muchos están de acuerdo en
que no podemos hacer cambiar a las personas, también es cierto que podemos
hacer mucho por promover los cambios.
Los problemas no tienden a
desaparecer por sí mismos con el tiempo. Generalmente empeoran y ese es el
principio inverso: lo que se ignora no tiende a solucionarse.
La singularidad de una
CONVERSACIÓN QUE FIJA LÍMITES es que tiene un FOCO y un PROPÓSITO, el énfasis
no es tratar de cambiar a la otra persona, sino solucionar un problema
específico. Una confrontación sana ayuda a las personas a crecer emocional y
espiritualmente.

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