jueves, 12 de enero de 2012

EL TALENTO MANDA: Parte 2 del libro "El Camino de Steve Jobs"

PARTE II: EL TALENTO MANDA


“¡PIRATAS! NO A LA MARINA”

Steve creó un sentido de comunidad en el grupo de Macintosh, realizaba reuniones fuera de oficina con aquellos colaboradores que no eran convencionales, para que pudieran compartir nuevas y frescas ideas, innovadoras. A cada miembro del equipo se les daba una camiseta que llevaba impreso lo que sería el icónico logo del equipo de Mac:

¡Piratas! No a la Marina!

Tomó este lema como el grito de guerra y batalla para sacudir a las tropas, para motivarles, lograr coherencia y cohesión en el equipo, para unirlo y que se apoyaran entre sí. Estas reuniones fuera de oficina abrigaron un sentido de pertenencia y de “todos estamos juntos en esto” a lo largo de la organización.

Apple sería conocida como una compañía que festejaba cualquier cosa – logros de productos y objetivos, lanzamientos de artículos innovadores, la llegada de nueva gente clave. Y dar camisetas y sudaderas para conmemorar algún triunfo se convirtió en un distintivo de Apple.

El plan inicial de Steve es que el grupo de Mac no creciera a más de cien personas. Una organización grande cae en las trampas de la duplicación, de muchos niveles de aprobación y en barreras que se cruzan en la comunicación y en el libre flujo de ideas.

La ventaja de ser parte de un grupo pequeño, más cuando trabajan dieciséis o más horas al día, es tener una relación cercana con otros del equipo. Esto promueve la responsabilidad. Se vuelve más personal y hace a cada individuo absolutamente determinado a mantenerse al nivel del resto del equipo.

Steve soñaba en el momento en que Apple pudiera tener una estructura directiva mucho más simple, con menos niveles jerárquicos y de aprobación, menos gente que tuviera que firmar en cada decisión.

Le encantaban los retiros. Los integró en el calendario de trabajo, llevándolos a cabo cada tres meses para todo el creciente  equipo de Mac. Él era el maestro de ceremonias del circo y tronaba su látigo. Hacía tronar el genio creativo de tanta gente y los llevó a trabajar armónicamente. Motivaba la discusión abierta. No le importaba lo bajo que podía ser el nivel de quién tenía la propuesta, la crítica o la sugerencia, siempre  y cuando fuera sensible e informada.

… Para Jobs el trabajo no significaba juntar el suficiente dinero para retirarte, se trataba de liderar a su equipo Pirata para que creara un gran producto. Los Piratas aceptan que su líder les demande estándares altos. Aceptan una demanda de perfección y luchan por alcanzarla.


APROVECHAR EL TALENTO

Si estuvieras empezando una nueva escuela, buscarías contratar a los mejores maestros que pudieras encontrar. Si empezaras un sitio en internet dirigido a gente que compite en espectáculos de caballos, esperarías formar tu equipo con los mejores jinetes que hayan ganado medallas y que tengan trofeos por ser los mejores.

Esa es una de las claves del éxito de Jobs. Cada vez que se ha enfrentado con el reto, ha logrado llegar con gente extraordinaria.

La lista de principios comienza obviamente con la evaluación de los logros anteriores de la persona, buscando evidencias que demuestren el talento en un área o habilidad que la compañía o un proyecto particular necesita. En Apple, en esa época, el currículo no era tan importante como lo esperarías.

Steve buscaba aquellas personas que fueran directas y que se fascinaran con el producto.

Aunque es visceral cuando contrata, también es muy meticuloso. Antes de una entrevista con el abogado Nancy Heinen, quién después se convertiría en la consejera general de la compañía, Steve pidió ver algunos contratos que ella hubiera escrito para evaluar la “estética” de su trabajo.

Más allá de contratar por las capacidades, Steve se asegura de que sus contrataciones sean verdaderos entusiastas de Apple, capaces de prosperar en el intenso ambiente de una compañía que va arrancando. Solamente estaba dispuesto a tener a su alrededor a gente que, a su juicio, tenía “un IQ de tres dígitos” y que no fuera “incompetente”, de acuerdo con sus terminología. Se sentía intensamente incómodo con gente que no se medía. Él tenía dos categorías para clasificar a las personas: o eras brillante o eras incompetente.

Para Steve a menudo las respuestas a las preguntas de la entrevista son menos importantes que la FORMA como la persona las responde. Él necesita saber estar convencido que el candidato está loco por el producto.

Jay se encargó de estandarizar el método de Steve, viajando a todas las divisiones en el mundo para asegurarse que estaban alineados con los estándares fijados en Cupertino.

El amor fieramente protector que tiene Steve por los productos Apple hace que estos atraigan fuertemente a la gente más talentosa y creativa del mundo.

Una de las mejores cosas acerca de encontrar gente buena es que se convierten en tus mejores reclutadores. Probablemente sean los que mejor conozcan a otros que tienen los mismos valores y sentido del estilo que ellos y tú tienen.

Steve y yo arrancamos un par de programas para asegurarnos de que teníamos al mejor talento en la empresa. Ofrecíamos a los empleados un bono de 500 dólares si recomendaban a alguien para su contratación. También empleábamos el sistema de “amigos” que ponía a cada nuevo elemento bajo la tutela de alguien más en la organización. Asimismo mandábamos a los mejores empleados contratados en los últimos dos años a las escuelas de donde se habían graduado, para hacer reclutamiento.

Uno de los principios básicos de Steve es siempre contratar al mejor, “Gente A”, como los llamaba. Uno de sus lemas es “tan pronto como contrates a un B, empezarán a traer B´s y C´s”.

 ¿Qué es lo que tiene Apple que atrae a tanta gente talentosa? La presión es intensa y las demandas de Steve son constantemente febriles. Su implacable énfasis en ser los mejores hace que Apple sea tan atractiva a la mejor gente. Las personas saben que van a trabajar en proyectos innovadores que no podrían realizar en otro lugar.

Cuando Steve ha encontrado el talento (gente buena) hace todo lo que puede para mantenerla.

Al buscar talento, no debes dejarte guiar por tu primera impresión, sino que debes asegurarte de que encuentras a la persona real. A veces descubres al Pirata en donde menos lo esperas.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Inicia una discusión de este post o déjanos tus comentarios y sugerencias.

DESTACADO

"Por qué motivar a la gente no funciona, y que sí" de Susan Fowler (1)

CIRCULO DE LECTURA "COFFEE & BOOKS" - LIBRO #6 Desde el título del libro llama nuestra atención, ya que muchas veces en las...