domingo, 29 de enero de 2012

SER STEVIANO (Último de la serie "El Camino de Steve Jobs"

Otro recordatorio de mi experiencia con Steve es que todo el tiempo manifestaba con su actitud que, cuando se trata de un producto tecnológico, siempre se puede lograr. Esto lo comprobé en la situación con Migo y le ocurrió a Steve con el iPhone: cuando sus ingenieros le dijeron que no podían armar un teléfono sin tantos botones para todas las diferentes funciones, su insistencia fue tan excesiva y firme que lo lograron.

Migo surgió de una gran pasión por un gran producto. Steve Jobs logró generar eso en mí. Otros principios de él, que también me sirvieron en Migo, fueron los siguientes:

  • Ten pasión por cada proyecto en el que trabajas.
  • Encuentra motivación en la oportunidad y crea un producto para ella.
  • Siempre manténte abierto al talento que te pueda ayudar.
  • Haz lo mejor para que tu producto sea intuitivo y un manual de usuario no sea necesario.
  • Sé honesto contigo mismo acerca de tus productos.
  • Asegúrate que los productos te representen a ti y a tus características.
  • Trabaja a través de tu gente y celebra, como una unidad, cada éxito.
  • Continúa innovando para estar más cerca de tu ideal y tu visión de perfeccion; ve más allá de la realidad del momento.
  • NO escuches a las personas que te dicen que no se puede hacer.

_________________________________________________________


Personalmente, la lectura de esta magnífica obra me deja un mensaje bastante claro, una idea para reflexionar: "... locos por el producto".

Me imagino a un financiero loco por el producto, no sólo estaría pensando en cómo ahorrar más dinero del presupuestado, no sólo estaría sentado detrás de su escritorio viendo números, sino estaría viendo cómo contribuye a generar más valor al producto.

Lo mismo de aquellas otras áreas back office, y pienso en mis colegas de recursos humanos, no sólo pensando y actuando tras su trinchera, cumpliendo procesos, llamando la atención porque el empleado llegó 5 minutos tarde, pagando la planilla...

Innovación es otra palabra poderosa, donde quiera que uno esté dentro de la organización, en cualquier nivel jerárquico, puedes contribuir a hacer un mejor producto. La invitación es conocer a fondo el producto que ofrece la empresa de la cuál formamos parte, somos los mejores vendedores de nuestros productos!! de la imagen de nuestras organizaciones.

Les invito a que se adentren en la lectura de esta obra y se deleiten de la historia de una empresa de clase mundial, de sus prácticas, de su cultura, de sus productos de culto, así como de su gran líder: Steve Jobs, ícono de un liderazgo transformador, ejemplo vivo de lo que dijo un día Walt Disney: "Si lo puedes soñar, lo puedes lograr".

Hasta la próxima...








sábado, 21 de enero de 2012

INSPIRA A LOS DEMÁS By Robin Sharma

La Grandeza en los negocios y en la vida llega cuando uno es una de esas personas que inspiran a los demás. Necesitamos levantar la moral de la gente con nuestra actitud y sola presencia.

El mejor modo de influir en los demás es mediante el ejemplo. Puedes predicar un sermón mejor con tu vida que con tus palabras. Hablar es gratis. La gente realmente extraordinaria vive su mensaje. Sus actos respaldan sus palabras.

Guía de la Grandeza
Robin Sharma

jueves, 12 de enero de 2012

EL TALENTO MANDA: Parte 2 del libro "El Camino de Steve Jobs"

PARTE II: EL TALENTO MANDA


“¡PIRATAS! NO A LA MARINA”

Steve creó un sentido de comunidad en el grupo de Macintosh, realizaba reuniones fuera de oficina con aquellos colaboradores que no eran convencionales, para que pudieran compartir nuevas y frescas ideas, innovadoras. A cada miembro del equipo se les daba una camiseta que llevaba impreso lo que sería el icónico logo del equipo de Mac:

¡Piratas! No a la Marina!

Tomó este lema como el grito de guerra y batalla para sacudir a las tropas, para motivarles, lograr coherencia y cohesión en el equipo, para unirlo y que se apoyaran entre sí. Estas reuniones fuera de oficina abrigaron un sentido de pertenencia y de “todos estamos juntos en esto” a lo largo de la organización.

Apple sería conocida como una compañía que festejaba cualquier cosa – logros de productos y objetivos, lanzamientos de artículos innovadores, la llegada de nueva gente clave. Y dar camisetas y sudaderas para conmemorar algún triunfo se convirtió en un distintivo de Apple.

El plan inicial de Steve es que el grupo de Mac no creciera a más de cien personas. Una organización grande cae en las trampas de la duplicación, de muchos niveles de aprobación y en barreras que se cruzan en la comunicación y en el libre flujo de ideas.

La ventaja de ser parte de un grupo pequeño, más cuando trabajan dieciséis o más horas al día, es tener una relación cercana con otros del equipo. Esto promueve la responsabilidad. Se vuelve más personal y hace a cada individuo absolutamente determinado a mantenerse al nivel del resto del equipo.

Steve soñaba en el momento en que Apple pudiera tener una estructura directiva mucho más simple, con menos niveles jerárquicos y de aprobación, menos gente que tuviera que firmar en cada decisión.

Le encantaban los retiros. Los integró en el calendario de trabajo, llevándolos a cabo cada tres meses para todo el creciente  equipo de Mac. Él era el maestro de ceremonias del circo y tronaba su látigo. Hacía tronar el genio creativo de tanta gente y los llevó a trabajar armónicamente. Motivaba la discusión abierta. No le importaba lo bajo que podía ser el nivel de quién tenía la propuesta, la crítica o la sugerencia, siempre  y cuando fuera sensible e informada.

… Para Jobs el trabajo no significaba juntar el suficiente dinero para retirarte, se trataba de liderar a su equipo Pirata para que creara un gran producto. Los Piratas aceptan que su líder les demande estándares altos. Aceptan una demanda de perfección y luchan por alcanzarla.


APROVECHAR EL TALENTO

Si estuvieras empezando una nueva escuela, buscarías contratar a los mejores maestros que pudieras encontrar. Si empezaras un sitio en internet dirigido a gente que compite en espectáculos de caballos, esperarías formar tu equipo con los mejores jinetes que hayan ganado medallas y que tengan trofeos por ser los mejores.

Esa es una de las claves del éxito de Jobs. Cada vez que se ha enfrentado con el reto, ha logrado llegar con gente extraordinaria.

La lista de principios comienza obviamente con la evaluación de los logros anteriores de la persona, buscando evidencias que demuestren el talento en un área o habilidad que la compañía o un proyecto particular necesita. En Apple, en esa época, el currículo no era tan importante como lo esperarías.

Steve buscaba aquellas personas que fueran directas y que se fascinaran con el producto.

Aunque es visceral cuando contrata, también es muy meticuloso. Antes de una entrevista con el abogado Nancy Heinen, quién después se convertiría en la consejera general de la compañía, Steve pidió ver algunos contratos que ella hubiera escrito para evaluar la “estética” de su trabajo.

Más allá de contratar por las capacidades, Steve se asegura de que sus contrataciones sean verdaderos entusiastas de Apple, capaces de prosperar en el intenso ambiente de una compañía que va arrancando. Solamente estaba dispuesto a tener a su alrededor a gente que, a su juicio, tenía “un IQ de tres dígitos” y que no fuera “incompetente”, de acuerdo con sus terminología. Se sentía intensamente incómodo con gente que no se medía. Él tenía dos categorías para clasificar a las personas: o eras brillante o eras incompetente.

Para Steve a menudo las respuestas a las preguntas de la entrevista son menos importantes que la FORMA como la persona las responde. Él necesita saber estar convencido que el candidato está loco por el producto.

Jay se encargó de estandarizar el método de Steve, viajando a todas las divisiones en el mundo para asegurarse que estaban alineados con los estándares fijados en Cupertino.

El amor fieramente protector que tiene Steve por los productos Apple hace que estos atraigan fuertemente a la gente más talentosa y creativa del mundo.

Una de las mejores cosas acerca de encontrar gente buena es que se convierten en tus mejores reclutadores. Probablemente sean los que mejor conozcan a otros que tienen los mismos valores y sentido del estilo que ellos y tú tienen.

Steve y yo arrancamos un par de programas para asegurarnos de que teníamos al mejor talento en la empresa. Ofrecíamos a los empleados un bono de 500 dólares si recomendaban a alguien para su contratación. También empleábamos el sistema de “amigos” que ponía a cada nuevo elemento bajo la tutela de alguien más en la organización. Asimismo mandábamos a los mejores empleados contratados en los últimos dos años a las escuelas de donde se habían graduado, para hacer reclutamiento.

Uno de los principios básicos de Steve es siempre contratar al mejor, “Gente A”, como los llamaba. Uno de sus lemas es “tan pronto como contrates a un B, empezarán a traer B´s y C´s”.

 ¿Qué es lo que tiene Apple que atrae a tanta gente talentosa? La presión es intensa y las demandas de Steve son constantemente febriles. Su implacable énfasis en ser los mejores hace que Apple sea tan atractiva a la mejor gente. Las personas saben que van a trabajar en proyectos innovadores que no podrían realizar en otro lugar.

Cuando Steve ha encontrado el talento (gente buena) hace todo lo que puede para mantenerla.

Al buscar talento, no debes dejarte guiar por tu primera impresión, sino que debes asegurarte de que encuentras a la persona real. A veces descubres al Pirata en donde menos lo esperas.


jueves, 5 de enero de 2012

EL ÉXITO ESTÁ EN LOS DETALLES: El Camino de Steve Jobs.

Steve Jobs entendió algo que muchas empresas han intentado hacer, pero que pocas han logrado. Entre más avanzaba, más sencillos se volvían sus productos. En algunos casos era más importante el usuario que el producto.

Para Jobs, nada es desperdicio, nada es innecesario. El bienestar no se logra al acumular más cosas; sucede a partir de la creatividad y la innovación, con la búsqueda implacable de la perfección.

Para Steve, el éxito está en los detalles.

Cuando estaban trabajando en la creación del iPhone, Jobs les dijo a sus ingenieros que el teléfono que desarrollaría Apple tendría “sólo un botón”… sus ingenieros se pasaron diciéndole una y otra vez en sus revisiones semanales que no era posible que un celular tuviera un solo botón. No podrías prenderlo ni apagarlo, controlar el volumen, cambiar funciones, navegar en internet y usar el resto de las funciones que tendría el teléfono “con sólo un botón”. Steve era sordo a sus quejas. Siguió pidiendo “el teléfono tendrá un solo botón. ARRÉGLENSELAS.”

 En ese momento Steve no sabía cómo podía diseñarse este teléfono, pero como un consumidor por excelencia, sabía lo que quería. Ustedes ya saben el fin de la historia: el iPhone original tenía solamente un botón de control.

Él (Steve) estaba en tu escritorio o en tu cubículo con uan regularidad alarmante, pidiendo una revisión de todo el equipo sobre cada decisión que habías hecho desde su última visita. Y si decía algo como “esto es una mierda”, tenías que saber que no forzosamente te estaba criticando, sino que era una solicitud al estilo de Steve: “no entendí eso, explícame”.

A casi todo el equipo de Mac le tomó un tiempo darse cuenta que lo que parecía un exceso de control, una intromisión y una pérdida de tiempo era realmente el compromiso de un líder que no solamente preguntaba porque estaba demasiado enterado de los detalles. No, estos eran actos de un hombre que tenía una visión del producto que quería crear y que sabía que cada decisión era la mejor para llegar a ese punto.

Para Steve lanzar un producto a tiempo no era tan importante como lanzarlo bien, tan cercano a la perfección para el usuario como fuera posible.

Cuando crees en tu producto y en tu gente de forma tan absoluta como Steve, tu gente te apoyará.

No es exagerado decir que Steve llegó a ser un líder corporativo tan eficiente y que generó tal gama de productos extraordinarios, gracias a su concentración extrema en los detalles más pequeños. Para él todo importa. El proceso consume mucho tiempo, es desquiciante para los creadores de producto que trabajan para él, pero es un elemento absolutamente esencial de su éxito.




domingo, 1 de enero de 2012

EL CAMINO DE STEVE JOBS. Parte I: El zar del producto.

¡¡Bienvenido 2012!!

Estamos dando inicio a un nuevo año y en nuestro clubo de lectura estaremos refiriéndonos a la obra de Jay Elliot: El camino de Steve Jobs: liderazgo para las nuevas generaciones (El título original: "The Steve Jobs Way. iLeadership for a New Generation". 2011.)

En esta ocasión trataré de extraer ideas, pensamientos y situaciones que reflejan no sólo la personalidad de Steve Jobs, sino el tipo de liderazgo que ejercía. Trataré de no ser tan explícito, con la intención de que se aventuren a comprar el libro y profundicen en lo que aquí estaremos publicando.

Espero que sea tan interesante como fructífero para su andar en el camino del Liderazgo.
________________________________________________ ______________________________


PROLOGO

 Estaba sentado en el area de espera de un restaurante… que resultaba uno de los lugares más inesperados en el mundo para tener un encuentro que cambiaría mi vida.

 El encabezado que estaba leyendo en el periódico hablaba del final desastroso del comienzo de la compañía Eagle Computer. Un joven que también estaba esperando en el restaurant leía el mismo artículo. Empezamos a hablar y le conté mi relación con dicha historia. Resulta que acababa de renunciar a Intel para unirme a Eagle Computer, una empresa naciente. Esta empresa acababa de anunciarse públicamente en la bolsa, el día de la oferta pública, el CEO se convirtió instantáneamente en millonario y para celebrar se fue a festejar y tomar unas copas con sus cofundadores. Al salir se fue directo a comprar un Ferrari; hizo pruebas de manejo en un auto del concesionario y chocó. Él murió, la compañía también murió y el trabajo por el que había renunciado a Intel se terminaba antes de que yo empezara.

 El joven me empezó a preguntar de mis antecedentes. Él era un veinteañero con aspecto de hippie que vestía jeans y tenis. Yo era un tipo corporativo que usa traje y corbata, con cuarenta años de edad, lo único en que nos parecíamos era que ambos teníamos barba. Sin embargo rápidamente nos dimos cuenta que compartíamos la pasión por las computadoras, que se vio muy interesado en mi experiencia en IBM en posiciones clave.

Se presentó como Steve Jobs, Presidente del Consejo de Apple Computer. Yo apenas había oído hablar de Apple, pero me costaba trabajo imaginarme a este joven como la cabeza de una empresa de computadoras.

Después me sorprendió cuando me ofreció trabajo. Le dije que no creía que pudiera pagarme lo suficiente. En ese momento Steve tenía veinticinco años y un poco después, en el mismo año, cuando Apple se volvió pública, la empresa valdría alrededor de 250 millones de dólares.

Un viernes, dos semanas más tarde, comencé a trabajar para Apple, con un salario ligeramente mayor, con más opciones accionarias que las que tenía en Intel y con un mensaje de Andy Grove (Presidente de Intel) que me decía que estaba cometiendo un gran error: Apple no iba hacia ningún lado…”


EL ZAR DEL PRODUCTO

Hay gente que escoge su camino en la vida. Hay gente que tiene que cargar con él. Y, por último, hay quien descubre su vocación casi accidentalmente, sin que nunca la hayan buscado.

En la época que me uní a Apple, la energía de la empresa se generaba alrededor de un grupo de desarrollo que trabajaba en un producto que sobrepasaría los límites: una computadora que se llamaría Lisa. Steve me dijo que Lisa sería tan avanzada que “hará una muesca en el universo”. No podías sino asombrarte de una conversación con ésta; la cual ha sido, desde entonces, una inspiración, un recordatorio de que no tendrás gente trabajando para ti, encendida por el entusiasmo, a menos que tú también ardas en él… y que hagas que todo el mundo lo sepa.

Steve Jobs nunca escucha la palabra “no” y es sordo a: “no podemos” o “no debemos”.

En cuanto al proyecto de la Macintosh: … cuando Steve comenzó a frecuentar Macintosh, el equipo presentó reacciones mixtas. Se sintieron inspirados por la pasión y el compromiso de Steve, pero, al mismo tiempo, de acuerdo con las palabras plasmadas en un memorándum de uno de los miembros, pensaron: “introduce una tensión, política y mucha lata.” Cierto: la gente de alto rendimiento y visión resulta muchas veces socialmente torpe o simplemente no le importa la cortesía ni el tacto.

Además de mis tareas a nivel corporativo, Steve también me quería como vocero en lo relativo al negocio y la organización. Por lo mismo, me asignó un segundo rol en el equipo Macintosh. Yo iba a ser el consejero sin título, un miembro adoctrinado del equipo sin el nombramiento oficial.

Apple había surgido con dos computadoras, producto de las ideas de su cofundador, Steve Wozniak. El camino de Woz a la fama es tan misterioso como el de su socio. En una entrevista dijo que se había inspirado por los libros de Tom Swift. De esa inspiración comenzó a realizar proyectos tan elaborados para las ferias científicas que cuando estaba en sexto grado ya había creado una máquina similar a una computadora que jugaba gato.

Continuó por el mismo camino durante el bachillerato y la universidad, aprendiendo por su cuenta acerca de las computadoras al hacer tareas cada vez más avanzadas, hasta que terminó diseñando y construyendo computadoras en su totalidad.

Steve Wozniak y Steve Jobs.
Woz también mostró un nivel de modestia, ausente en su cofundador. “Me pregunto por qué, cuando yo solamente hice… un poco de buena ingeniería… algunas personas piensan que soy una especie de héroe o alguien especial. Pero es realmente el grupo de personas y su conjunto de pensamientos lo que hacen realidad las computadoras”.

Steve Jobs no tenía tanto conocimiento técnico ni la capacidad que Woz tenía. Entonces ¿cómo llegó a dominar las complicaciones de la tecnología computacional?.

No te conviertes en un trabajador de tecnología líder sin pasar unos años intensivos en la escuela. Pero esa estricta regla de la vida no aplicaba para Steve Jobs. Yo presencié un fenómeno que era casi increíble. Ahí estaba ese joven que había abandonado la universidad poco después del primer semestre, que se había ido a la India para viajar, más que como turista, como un monje pordiosero, que había sido absorbido por el Budismo. En algún momento había pensado volverse sacerdote budista, y lo hubiera hecho de no haber sido por ese proyectito que tenía con su vecino Woz. Es increíble ver como nuestras vidas toman un curso diferente de lo que hubiéramos esperado.

Cuando Steve cree en algo, el poder de esa visión puede literalmente barrer cualquier objeción, problema o lo que sea. Simplemente dejan de existir.

Steve decía que lo que hagas debes hacerlo lo mejor posible, “porque solamente puedes hacer un número limitado de cosas en tu vida”.

Los visionarios son capaces de crear grandes obras de arte o grandes productos, porque su trabajo no es de ocho a cinco.

Esta pasión por el producto se manifiesta a través de toda la organización de Apple, desde las recepcionistas y los ingenieros, hasta los miembros del consejo de dirección. Si los empleados de cualquier compañía no sienten esta pasión emanada de los líderes, entonces los líderes se tienen que preguntar: ¿Por qué no?.

Él cree que “la mitad de lo que separa a un empresario exitoso de uno que fracasa es pura perseverancia”. “Tienes que arder con una idea, un problema o algo equivocado que quieres corregir”. Si no estás lo suficientemente apasionado desde el inicio, nunca vas a sobresalir”.




DESTACADO

"Por qué motivar a la gente no funciona, y que sí" de Susan Fowler (1)

CIRCULO DE LECTURA "COFFEE & BOOKS" - LIBRO #6 Desde el título del libro llama nuestra atención, ya que muchas veces en las...