(El sistema cingulado)
El giro cingulado atraviesa
longitudinalmente las partes profundas centrales de los lóbulos frontales. Es la
zona que nos permite cambiar el centro de nuestra atención de una cosa a otra,
pasar de una idea a otra, ver las opciones que tenemos en la vida.
FUNCIONES DEL SISTEMA CINGULADO

- Flexibilidad cognitiva: define la capacidad de adaptarse al cambio, de abordar con éxito los problemas nuevos. Por ejemplo, cuando empezamos un nuevo trabajo tenemos que aprender una forma distinta de hacer las cosas, adaptarse a nuevos sistemas de trabajar.
- Adaptabilidad: Gestionar bien el cambio y las transiciones es un ingrediente básico del progreso personal, interpersonal y profesional. El sistema cingulado puede ayudar o entorpecer este proceso. Cuando funciona bien nos adaptamos mejor a las circunstancias diarias. Cuando funciona mal o es hiperactivo, disminuye la flexibilidad cognitiva.
- Capacidad de cambiar el centro de atención, pasar de una idea a otra.
- Capacidad de ver las diversas opciones.
- Capacidad de cooperar: Cuando funciona eficazmente es fácil cambiar a modos cooperativos de conducta. Cuando hay problemas del cingulado se presentan dificultades para cambiar la atención y es frecuente quedarse atascado en patrones de conducta ineficaces.
- Planificación: Cuando funciona bien es más fácil planificar y establecer unos objetivos razonables. Pero si no lo hace, esto puede provocar que la persona vea situaciones temibles donde no las hay, prediga acontecimientos negativos y se sienta muy insegura.
- Preocuparse: Las personas con el cingulado hiperactivo pueden llevar integrada en su personalidad una preocupación crónica. Esto puede llevarles a provocarse daños físicos y emocionales.
- Aferrarse a las heridas del pasado: recordar obstinadamente las heridas o el daño que alguien hizo en el pasado, lo que provoca irremediablemente serios problemas en las relaciones con el o la cónyuge, familiares o amigos.
- Quedarse atascado en determinados pensamientos (obsesiones) o determinadas conductas (compulsiones).
- Conducta de oposición.
- Falta de cooperación: tendencia a decir NO de forma automática, sin procesar la información. En estas situaciones las personas son reacias a colaborar y a buscar soluciones.
- Inflexibilidad cognitiva: incapacidad de adaptarse a los altibajos de la vida cotidiana. Un ejemplo sería: la necesidad de hacer algo “ya”, no dentro de 5 o 10 minutos, sino “ya”, esto puede provocar graves problemas en las relaciones. Otro ejemplo sería enfadarse si los planes para la noche cambian en el último momento.
- Trastorno obsesivo-compulsivo (TOC): esto incluye los conocidos como “trastornos del espectro obsesivo-compulsivo, tales como tirarse de los cabellos (tricotilomania), morderse las uñas (onicofagia), tics motores y vocales involuntarios (síndrome de Tourette), la hipocondría, las compras compulsivas, la ludopatía, los trastornos adictivos (alcohol y drogas) y alimenticios como la anorexia y bulimia. “Existe una estrecha relación entre una historia familiar de alcoholismo y una mayor actividad en el sistema cingulado.”
- Ira y violencia al conducir. Muchas personas se transforman cuando van al volante: “emerge de ellas un animal dispuesto a defender su territorio con uñas y dientes". Esto se da principalmente por la dificultad de cambiar el centro de atención. La gente se vuelve violenta, maltrata a los demás si no se quitan de su camino, algunos se vuelven hasta acosadores. Todo esto es debido a una hiperactividad del giro cingulado.
(Si cree que tiene estos síntomas, siempre es necesario consultar con
un médico o especialista para descartar cualquier otro diagnóstico).
- Acabar con las ideas obsesivas: Siempre que observe que le está dando muchas vueltas a la misma idea, una y otra vez, procure alejarse de ella, levántese y cambie de actividad. La distracción suele ser una buena técnica.
- Piense antes de dar un NO automático: antes de responder de forma negativa o lo que se le pida, respire hondo, aguante la respiración unos tres segundos, luego emplee otros cinco segundos para exhalar, esto le dará tiempo para pensar su respuesta.
- Escriba las posibles opciones: Cuando se atasque en un pensamiento, póngalo por escrito, eso ayuda a sacar la idea de su cabeza. Verlo en papel facilita abordarlo de forma racional. Si los pensamientos repetitivos no le dejan dormir, tenga a mano papel y lápiz para escribirlos. Luego de anotar sus preocupaciones, haga una lista de las posibles acciones que pueda y que no pueda hacer al respecto.
- Alimentación: los niveles bajos de serotonina y una mayor actividad del sistema cingulado suelen ir asociados a la preocupación, el mal humor, la rigidez emocional y la irritabilidad. Los alimentos con alto contenido de hidratos de carbono (pastas, papas, pan) elevan los niveles de I-Triptófano (aminoácido precursor de la serotonina) en la sangre y el resultado es una mayor disponibilidad de I-Triptófano que pueda entrar en el cerebro para que este segregue serotonina. Además se puede subir los niveles de serotonina en el cerebro comiendo alimentos ricos en triptófano, como el pollo, pavo, salmón, huevos, papas (patatas) o leche.
- Ejercicio físico: ayuda a calmar las preocupaciones y aumentar la flexibilidad cognitiva. Actúa mediante el aumento de los niveles de I-triptófano en el cerebro. Además el ejercicio aumenta los niveles de energía y distrae de los pensamientos que tienden a hacerse obsesivos.
Este post es nuestra última estación en este viaje por el libro del Dr. Amen. Espero que haya sido de su interés y le motive a cuidar mejor a su cerebro, implementar mejores hábitos alimenticios, le invite a hacer más ejercicio o que le haya hecho reflexionar sobre las posibles causas de algunas de sus conductas.
Nos vemos en nuestro próximo viaje por las páginas y paisajes de otra interesante lectura.
The Leader Apprentice.

Felicidades Manfred, muy bueno. Creo que voy a implementar algunas de las tecnicas. Gracias!
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