sábado, 9 de junio de 2012

EL AMOR Y LA DEPRESIÓN (Cambia tu cerebro, cambia tu vida)


EL AMOR Y LA DEPRESIÓN
El Sistema Límbico profundo

Está ubicado cerca del centro del cerebro, su tamaño es como el de una nuez y cumple muchas funciones fundamentales para la conducta y la supervivencia. Desde el punto de vista evolutivo es una parte “más vieja” del cerebro mamífero.



FUNCIONES DEL SISTEMA LÍMBICO PROFUNDO

  • Establece el tono emocional de la mente: Cuando el sistema límbico permanece menos activo, normalmente  el estado de ánimo es más positivo y optimista. Cuando está hiperactivo se puede imponer la NEGATIVIDAD y la depresión. La mayor actividad en el lado derecho del sistema límbico se vincula a menudo con tristeza, retraimiento emocional, ansiedad y una emoción negativa reprimida. El lado izquierdo se asocia con la exteriorización de la ira e irritabilidad.
  • Filtra los sucesos exteriores a través de los estados interiores (crea el colorido emocional): Cuando estamos tristes (con un sistema límbico hiperactivo), lo más probable es que interpretemos hechos neutrales a través de un filtro negativo.
  • Almacena los recuerdos de alto contenido emocional y los etiqueta: tanto positivos como negativos. Una persona que haya vivido un suceso traumático, por ejemplo un accidente o haya sido maltratado por sus padres o cónyuge, almacena el componente emocional del recuerdo en el sistema límbico.
  • Modula la motivación y el empuje: nos ayuda a ponernos en marcha por las mañanas y nos anima a avanzar durante el día. El exceso de actividad del sistema límbico está asociado a una menor motivación y empuje, circunstancia habitual en la depresión.
  • Controla los ciclos de apetito y sueño: ambos fundamentales para un adecuado equilibrio interno. Por ejemplo si no descansamos adecuadamente nuestro día puede ser improductivo, estar matizado por el cansancio y disminuir el estado de alerta.
  • Estimula la vinculación afectiva: Afecta al mecanismo de la vinculación afectiva que nos permite conectar socialmente con otras personas. Nuestra capacidad de socializar también influye en nuestro estado de ánimo: cuando nos vinculamos de forma positiva con la gente nos sentimos mejor con nosotros mismos y nuestra vida.
  • Procesa el sentido del olfato: el sentido olfativo es el único de los cinco sistemas sensoriales que va directamente del órgano sensorial a donde se procesa en el cerebro. Los otros sentido, los mensajes van a “una central de transmisión” para ser procesados antes de ser enviados a su destino final. Por esa razón se entiende por qué los olores producen un impacto tan fuerte en lo que sentimos.
  • Modula la líbido: la hiperactividad límbica profunda, vinculada a menudo con la depresión, muchas veces se traduce en un menor interés sexual.

El sistema límbico de la mujer es mayor que el del varón, puede ser esto una razón de que las mujeres establezcan una mayor conexión emocional y hacerla más susceptible a la depresión.

 PROBLEMAS DEL SISTEMA LÍMBICO PROFUNDO

  • Mal humor, irritabilidad.
  • Depresión clínica: la tristeza activa los centros del dolor en el cerebro, situados cerca del sistema límbico profundo.
  • Percepción negativa de la realidad: más pensamientos negativos.
  • Menor motivación.
  • Problemas de apetito y sueño.
  • Menor o mayor receptividad sexual.
  • Aislamiento social: una relación social positiva va asociada a unos buenos recuerdos, cuya reconsideración ayuda en el proceso de curación del duelo.

Hay tres problemas provocados por anormalidades del sistema límbico profundo: la perturbación de la vinculación afectiva, los trastornos del estado de ánimo y el síndrome premenstrual.

 PRESCRIPCIONES PARA EL SISTEMA LÍMBICO PROFUNDO

Actúa contra los pensamientos negativos automáticos (PNA)
A continuación mencionamos los pasos que utiliza el Dr. Amen en su proceso de psicoterapia:
  • Date cuenta de que tus pensamientos son reales y que de esa cuenta afectan como  te sientes y comportas.
  • Observa cómo los PNA afectan a tu cuerpo: recuerda como se sentía la última vez que estuviste furioso? ¿Cómo se sentía su cuerpo?.
  • Observa como afectan a tu cuerpo los PENSAMIENTOS POSITIVOS.
  • Debes saber que los pensamientos automáticos no siempre dicen la verdad: no te creas todo lo que te pasa por la cabeza.
  • Replica los PNA: entrena tus pensamientos para que sean positivos  y esperanzadores. Tu eliges tus pensamientos, no ellos te eligen a tí. Una forma es observar a tus pensamientos negativos y RESPONDERLES, si corriges los PNA¨s les arrebatas fuerza y te la apropias.

Rodéate de gente positiva
Si por ejemplo sales con alguien y al cabo de un corto tiempo empiezas a sentirte mal contigo mismo, y luego recuerdas que este sentimiento es frecuente cuando estas con esa persona, no te lo estás imaginando: esa persona realmente afecta tu sistema límbico profundo.
Decidir que no quieres estar con individuos que te vayan a influir negativamente no significa que debas culparlos por ser como son. Significa simplemente que tienes derecho a escogerte una vida mejor.

Practica las destrezas de relacionarte
Está demostrado que mejorar los vínculos emocionales entre las personas ayuda a sanar el sistema límbico. En un amplio estudio con personas afectadas de depresión grave, se compararon tres tratamientos: medicación con antidepresivos, terapia cognitiva y psicoterapia interpersonal. Los investigadores se sorprendieron al comprobar que los tres tratamientos eran igualmente efectivos para la depresión. No es de extrañar que los tres tratamientos combinados producirán efectos aún más positivos.
El Dr. Amen le enseña 10 principios a sus pacientes, para mantener sus sistemas límbicos sanos y gratificantes:

  1. Responsabilízate de mantener la fuerza de la relación.
  2. Nunca des por sentado que la relación seguirá siempre fuerte.
  3. Protege tu relación.
  4. Da siempre por supuesto lo MEJOR.
  5. Mantén viva y fresca la relación.
  6. Observa lo bueno.
  7. Comunícate de forma clara.
  8. Mantén y protege la confianza.
  9. Afronta los temas difíciles.
  10. Dedícale tiempo a tus relaciones.

 Cuida tu dieta
En dos estudios publicados por el American Journal of Psychiatry, los varloes con mayores índices de suicidio tenían los niveles más bajos de colesterol. El sistema límbico necesita la grasa para funcionar bien, pero grasas buenas, como los ácidos grasos omega-3 que se encuentran principalmente en el pescado.

Se ha visto que la depresión y los trastornos del estado de ánimo van acompañados de un bajo nivel de dopamina, serotonina y norepinefrina. Es fundamental tomar suficientes proteínas. Las fuentes más ricas de proteínas son el pescado, el queso y los frutos secos.

Unos niveles bajos de serotonina suelen ir asociados a la preocupación obsesiva, la rigidez emocional y la irritabilidad. Para mejorar estos niveles es recomendable consumir hidratos de carbono complejos, como galletas o pan integral.

El ejercicio físico suele ser un complemento de mucho valor para acompañar la dieta.

Los niveles bajos de norepinefrina y dopamina suelen asociarse con la depresión, el letargo, los problemas de atención y la confusión mental. Para mejorarlos conviene ngerir más alimentos ricos en proteínas: carne, huevos o queso y evitar los hidratos de carbono simples, como el pan, la pasta, los pasteles y dulces.

Durante la meditación se activa el sistema límbico.

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