Desde el título del libro llama nuestra atención, ya que muchas veces en las organizaciones hemos delegado en los líderes la responsabilidad de "motivar" a su equipo, todo este tiempo hemos tenido este enfoque debido en gran medida a nuestro paradígma de qué es y cómo funciona la motivación.
Susan Fowler nos trae nuevas ideas (probadas en grandes empresas) iniciando con la forma como funciona la motivación, brindando un camino por donde podemos transitar para que logremos finalmente un ambiente donde exista motivación positiva en nuestros colaboradores, y no sólo en el ámbito empresarial, sino en general.
En el capítulo inicial (1. El dilema de la motivación) nos cuenta la historia de uno de los más exitosos directores general del beisbol profesional: Billy Beane de los Atléticos de Oakland y de cómo los Red Sox querían "motivar" a Billy para que fuera el Director de su franquicia. Al final por más dinero, beneficios y privilegios que le ofrecieron, Billy no aceptó, porque su motivación no estaba en esas cosas materiales (ver la pelicula Moneyball con Brad Pitt), su motivación estaba en el amor, la dedicación a su familia y al beisbol.
Como dice el libro: "intentar motivar a Billy no tenía sentido porque ya estaba motivado. La cuestión no es sí alguien está motivado, sino por qué."
Justo en este capitulo es donde la autora nos habla de que el dilema de la motivación en todo este tiempo ha sido que se ha responsabilizado a los líderes de algo que no está en sus manos: motivar a los demás.
EL PROCESO DE VALORACIÓN: Cómo tiene lugar la motivación
La motivación es un proceso de valoración: ¿Por qué acudimos a esa reunión? seguramente todos los que son convocados a una reunión acuden con motivaciones completamente distintas y el hecho de que alguien demuestre falta de interés no significa que no esté motivado a no asistir, sino que significa que ha realizado un proceso de valoración de la situación y su conclusión es que no obtendrá provecho de dicha reunión.
Dice la autora: "Este proceso de reflexión es el mismo por el que pasan tus empleados, ya sea consciente o inconscientemente. Valoran su experiencia laboral y llegan a conclusiones que tienen como resultado intenciones para actuar positiva o negativamente".
En dicha valoración existen reacciones tanto cognitivas como emotivas. El bienestar determina las intenciones, y el resultado de estas es la conducta. Diariamente los empleados realizan ese proceso de valoración en la empresa, y pueden concluir que llegan o no a tener bienestar. "El bienestar determinará sus intenciones y éstas son los predictores más fiables de la conducta".
Nos vemos en el siguiente post.
Manfred López.
